lunes, 9 de mayo de 2011

Bella y bestia

- Me estabas observando.
- ...
- ¿Durante cuánto tiempo? ¿Sólo ésta noche? ¿Una semana?, ¿Dos? ¿Desde que me mudé? ¿Qué más has visto?
- Bueno, no sé, muchas cosas. Y no me refiero a lo que estás pensando, sino, por ejemplo: he visto que eres una de las tres únicas personas en el mundo que se mueren por las patatas fritas con sabor a pizza. Y eres la única persona que conozco que pasa más tiempo en el tejado de su casa que dentro de ella, y allí te gusta leer, pero leer libros, no revistas de cotilleos o para adolescentes. Lees libros interesantes. Además, haces una cosa que es como un trastorno compulsivo, pero no lo es: siempre que sales de tu habitación, sujetas el pomo, te preparas, pero sin embargo, no sales. Te detienes, te echas atrás. Te vuelves hacia el espejo, y te miras. Pero no es una mirada en plan que bueno estoy, más bien te preguntas quien eres. Y ese hecho es... es genial. Y como yo, pasas tiempo mirando por la ventana, pero tu observas el mundo. Siempre intentas entender por qué no está todo en orden, como en tus libros. Tan sólo... te miro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario